El término artesanía ha
sido puesto en controversia al ser comparado con el arte y querer darle sentido
a la palabra con base a lo que percibimos como arte. Por otra parte, en el
ámbito antropológico se ha definido a una artesanía como “el resultado de la
creatividad y la imaginación, plasmado en un producto en cuya elaboración se
han transformado racionalmente materiales de origen natural, generalmente con
procesos y técnicas manuales”. Las
artesanías llevan consigo una gran carga cultural, ya que, debido a el proceso
de elaboración, cada pieza se convierte en única y no puede ser igualada con
alguna otra, lo que eleva su valor pues contiene la creatividad e imaginación
del artesano.
Arte y artesanía
Al tratar de entender a las artesanías en torno al arte, se les colocó desde una perspectiva negativa debido al idealismo occidental del arte, es asociada a lo trascendente,
a lo espiritual, a la idea, al afuera de la caverna; la artesanía en cambio es
asociada con lo intrascendente, con lo mundano, con lo meramente sensible y
placentero, con el interior de la caverna. Así, mientras el arte se asocia al museo, a la catedral y a los espacios públicos, la
artesanía se asocia a los espacios íntimos de la casa y al cuerpo. Lo que se
propone entonces es, pensar en la artesanía desde ella misma y no en función
del arte.
El arte en la historia occidental se caracteriza por el hecho de que abandona el
territorio, se hace universal y en cambio la artesanía es parte fundamental del
territorio propio, y es el trabajo manual el que le da sentido a esto pues es
una parte fundamental del proceso.
Sin embargo, si se sigue observando desde el lado negativo una artesanía, se le llega a definir como un saber-hacer mecánico y repetitivo carente de creatividad, y un tipo
de objetos utilitarios producidos de un modo pre moderno. Aunque, en la
actualidad lo más usual es entenderla como un objeto hecho a mano que cuenta
con una dimensión estética y una carga de identidad cultural, enfocándonos en
esto último, las artesanías gozan de reconocimiento social, pero si se compara
nuevamente con el arte teóricamente vuele a un punto negativo.
A pesar de todo, se considera tanto con el arte como a la artesanía inconmensurables desde todo punto de vista, a través
del análisis se comienza a comprender a la artesanía como algo totalmente
distinto del arte; refiriéndonos a los artistas estos se pueden definir como
alguien que ya no es artesano, o que piensa de sí mismo que es algo más que un artesano,
pero de ahí no se desprende que el artesano es alguien que quiere llegar a ser
artista, o que piensa de sí que es algo menos que un artista.
Con base en el documento digital "VIDA COTIDIANA, ARTESANÍA Y ARTE", algo que distingue a una artesanía
de arte es el oficio y el trabajo de las manos, para el arte el oficio
simplemente ha devenido en algo accidental,
revelando la verdadera esencia filosófica del arte, esto quiere decir
que el artista no es tanto alguien que “hace cosas”, cierto tipo especial de
cosas, sino más bien alguien que “dice algo”; que expresa una emoción, que pone
en obra la verdad o que nos propone un juego, un desafío interpretativo; así
como que el trabajo artesanal es un saber legítimo, el cual parece haberse
devaluado.
Se encuentra un vínculo íntimo entre la artesanía, la mujer y la cotidianidad, plagado de prejuicios y
de malentendidos que habrían servido para legitimar su desvalorización; de ahí
que para entender por qué la artesanía se ha entendido negativamente es
necesario preguntarse también por el olvido de la cotidianidad y por la manera
como en la cultura occidental se ha relegado a la mujer y se ha asociado todo
lo inferior a lo femenino, tanto en un plano político como en el más inmaculado
de la filosofía.
En el intento por pensar la artesanía desde ella misma, es necesario pues admitir que es heterónoma; que
para ella son esenciales el oficio, el trabajo de las manos, los materiales;
que es modesta, no tiene la pretensión de trascender el tiempo y el espacio, ni
tiene la profundidad espiritual e intelectual del arte; que está asociada a lo
femenino, su esfera de realización es por excelencia la casa; y que se orienta
eminentemente por una racionalidad práctica.
Percepciones como decir que las artesanías son un arte imperfecto, un arte falso, un arte que
carece de espiritualidad, un arte popular o un antecedente del arte; todas
estas son negativas gracias a que toman como base al arte y sus conceptos
propios como la autonomía, creatividad, genio, obra, belleza, entre otros. Sin
embargo, la artesanía es ya una superación del carácter amorfo e indiferenciado
de la realidad sensible; la autonomía y la conciencia estética son un correlato
de una autonomía de la realidad des potenciada, des absolutizada. El trabajo
estético consiste en des potenciar a la realidad de cualquier carga o sustrato
significativo absoluto.
La artesanía como patrimonio cultural
Con base en el Instituto Nacional de Cultura, el patrimonio cultural se define como una
herencia colectiva, como individuos formamos parte de una familia, a su vez de
una comunidad, de una región y de un país, es decir, pertenecemos a un grupo
social en el cual recibimos el legado de la cultura que lo caracteriza, se
abarcan expresiones distintivas como la lengua, la religión, las costumbres,
los valores, la creatividad, la historia, la danza o la música que nos permiten
identificarnos entre nosotros y sentir que somos parte de una comunidad
determinada y no de otra.
Ahora, después de entender lo que es el patrimonio cultural, ubicaremos a las artesanías dentro de
este contexto pues por medio de las artesanías los pueblos pueden identificarse
y sentirse representados al observar sus productos artesanales en el exterior.
Al ser considerada una
artesanía como patrimonio cultural permite al artesano heredar su conocimiento
de manera cuidadosa, además de pulir la habilidad de quienes heredan el conocimiento,
ya sean familiares o personas ajenas que han sido partícipes del proyecto del
artesano. Antiguamente en las sociedades tradicionales la responsabilidad de
proporcionar a la familia y a la comunidad los elementos indispensables para la
vida diaria recaían sobre los artesanos, a este fenómeno hoy en día lo conocemos
como cultura popular, es definido por el antropólogo guatemalteco Celso Lara Figueroa
como “el crisol donde se refugian los valores más auténticos que una nación ha
creado a lo largo de su devenir histórico, y nutrido diariamente por la
realidad socioeconómica que rige su vida colectiva”.
Es importante estar conscientes
de la protección y atención que debemos darle al patrimonio cultural, pues es
la identidad de los pueblos, refleja la realidad y permite expresar la
capacidad que se tenemos como sociedad para crear y dar testimonio de nuestro
estilo de vida, da un sentido de pertenencia.
Referencias
Benemérita
Universidad Autónoma de Puebla / Facultad de Filosofía y Letras Instituto de
Filosofía de La Habana. (s/f). INVESTIGACIONES
ACTUALES EN ESTÉTICA Y ARTE, Entre la representación y su desbordamiento
[Archivo PDF]. https://philpapers.org/archive/CORRLA-3.pdf
Grisales
Vargas, A. L. (2015). VIDA COTIDIANA,
ARTESANÍA Y ARTE [Archivo PDF]. https://idus.us.es/bitstream/handle/11441/53724/Vida%20cotidiana.pdf?sequence=1&isAllowed=y
Rivas, R.
D. (2018). La artesanía: patrimonio e
identidad cultural. Revista de Museología “Kóot,” 9, 80–96. https://doi.org/10.5377/koot.v0i9.5908

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